Pastel con sus propias manos en la Pascua. Ramita de albaricoque como decoración
La cima de la montaña se apoya en nubes blancas como la nieve
Corazón, no quieres paz, corazón, ¡qué bueno es vivir en el mundo!
Hace cinco años, me cabreaba cuando no podías encontrar a un hombre antes de morir.
Decoraciones de Navidad como en un cuento de hadas
En el camino, dos Ferrari vuelan de nuevo, en el polvo de goma quemada, como la sangre de la gente